Reflexión ¿QUÉ SIGNIFICA SER LATINOAMERICANO?

Antonio Rocha
Lo primero que se me viene a la mente es, ¿qué es Latinoamérica?, ¿por qué en los demás continentes no hay esa distinción?, ¿en verdad es una cuestión de idiomas y colonias o de clases sociales?

Muchos nos critican a nosotros los mexicanos por no admitir que lo somos, pero basta con mirar un mapa para darnos cuenta que América Latina empieza en nuestra patria con nuestros charros y mariachis. Ojalá pensáramos más organizadamente para que, desde la Argentina hasta nuestro país, sumáramos nuestras fuerzas y nos volviéramos una inconfundible e inagotable, una que vaya en la misma línea de acción y en el mismo sentido, una que esté consciente que va a provocar reacciones de opuesto sentido y magnitud idéntica.
Es acaso que, de México hacia el Sur, ¿sólo somos cumbia, salsa, reggaetón, reggae o tango? ¿Somos los de abajo de Estados Unidos de América y Canadá? o ¿somos los que le ponen la pasión al fútbol?

¿Por qué si somos más no luchamos juntos? Todos hacia un mismo objetivo, a qué se debe que hagamos una distinción entre Centro y Sudamérica, ¿qué no todos tenemos boca, brazos, piernas, ¡corazón! y las mismas ganas de vivir mejor, de dejar de tener incertidumbre de saber si hoy vamos a comer bien?

¿Qué es lo que nos hace falta para dar el salto?, ¿a quién hay que seguir?, ¿a quién hay que tumbar? Hace no menos de un mes pasaba por el camino de siempre y mi atención fue atraída por dos personas de raza negra pidiendo comida, agua o una moneda, no llevaba nada o tal vez no quise darles algo. El fin de semana pasado los volví a ver, mas flacos y con la misma tristeza de estar lejos de su tierra, esta vez les di un paquete de galletas que iba más abajo de la mitad, me dijeron entonces; -¡Gracias Papi, que dios te lo pague!-, lo tragaron de inmediato como si fuera la mejor comida desde hacía días. Mi corazón se achicó y estremeció al mismo tiempo, ¡DIOS! ¿En verdad creen en dios? ¡Vamos hermano, mira a tu alrededor y dime si no es dios el que ahora mismo nos oprime! ¡Tírame esquina contra este sistema!

Es triste pensar que la gente de otros lados nos tache de conformistas, pero el momento de demostrarle al mundo que las cosas no son así es ahora, que los 17 premios nobel que tenemos no son casualidad, sino fruto del esfuerzo y trabajo, esfuerzo y trabajo que nos caracteriza a nosotros los Latinos. Aunados a una calidad de mano de obra indiscutible (nuestros artesanos nos respaldan), una imaginación brutal y un ingenio descomunal. ¡Vamos boricua, vamos guaraní, que junto a los charrúas y andinos alzaremos la voz para contagiar a nuestros demás hermanos, exhortándolos a la lucha y hacernos escuchar. Que los de arriba sepan que el mundo no es de ellos y que nosotros tampoco tenemos dueño.

Así que ya lo sabes yanqui, no solo vas contra los compas, también contra los pibes, panas, parceros, chera´a, cères, vas contra toda Latinoamérica, así que sigue pensando mejor las cosas porque tenemos memoria y más corazón que tú. No te tenemos miedo y mucho menos respeto, ese hace mucho que lo perdiste y te lo perdimos. Ningún muro nos va a detener porque ya estamos en todos lados y lo sabes bien, no puedes, simplemente no vas a poder. Nuestra lucha no va a quedar en la conformidad.

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LA LUCHA ESTUDIANTIL DE LA UNAM

Julián, Alfredo Herrera y Milo
Es menester ubicar que el proyecto neoliberal, impulsado históricamente por Washington y el gran capital a través de los organismos financieros creados por la Organización de las Naciones Unidas (el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), ha tenido como objetivo el desmantelamiento de las entidades públicas: donde no sólo han entrado las empresas estatales como Pemex y la CFE, e instituciones públicas como el IMSS, sino en este contexto muy particular de análisis, las universidades públicas como la UNAM que representa a una de la universidades más importantes de América Latina y de México, han sido introducidas a dicho modelo.

En el contexto actual; el Movimiento Estudiantil y Popular de los años de 1999-2000, que fue encabezado por el Consejo General de Huelga (CGH), es un referente ideológico, histórico y social hasta estos días, ya que constituyó un verdadero parteaguas en la historia de las universidades latinoamericanas, desde entonces es y seguirá siendo un referente fundamental en la formación política de cualquier estudiante.

El movimiento no obstante de enfrentarse a las autoridades universitarias y al gobierno federal, quienes querían a como diera lugar instaurar cuotas y privatizar la educación superior en contra de los principios constitucionales e históricos del país, también se enfrentó a los partidos políticos que sin excepción, avalaron su negativa al diálogo e impulsaron una solución de fuerza con el apoyo de la casi la totalidad de los medios de comunicación. Aún con ello, fue un movimiento victorioso, pues logró detener la ofensiva privatizadora y obligó al Consejo Universitario y a la rectoría a echarse atrás y a respaldar las tesis del movimiento.

Para poder hacer una análisis histórico tanto de la visión como de los objetivos que ha perseguido la UNAM, no hay que perder de vista a los rectores que han impulsado los intereses neoliberales dentro de ésta, comenzando por Jorge Carpizo (1985-1989), luego José Sarukhán (1989-1997), seguido de Francisco Barnés de Castro (1997-1999) y Juan Ramón de la Fuente (1999-2007), y recientemente José Narro y Enrique Graue, quienes han buscado, uno a uno y al final bajo una misma lógica, desmantelar el proyecto histórico de la UNAM, privatizándola y poniéndola al servicio del gran capital. Ante dicho escenario, todos ellos, sin excepción, han debido enfrentarse a vigorosas respuestas de la comunidad universitaria de manera que les han impedido avanzar en sus designios. De ahí la relevancia de que la comunidad universitaria y el pueblo no estén al margen de los procesos autoritarios dentro y fuera de nuestra Universidad y de los diferentes contextos sociales donde se pone por encima de ellos otros intereses sobre los intereses nacionales.

Los ideales y los aprendizajes que nos deja la experiencia de los años 1990-2000 y sus años previos y posteriores nos brindan bases para la emergencia de una nueva juventud revolucionaria, que tienen como tarea primordial, la vinculación de la lucha estudiantil con la de los trabajadores, a través de impulsar una estrategia, un programa y un partido que luche para que los trabajadores se liberen tanto de la opresión charril como de la subordinación a direcciones burguesas progresistas, como paso necesario para una gran alianza obrera, campesina y popular que irrumpa en la historia contemporánea y haga cimbrar el capitalismo mexicano desde sus bases.

Es así que desde el Grupo de Acción Revolucionaria exhortamos y llamamos a que las nuevas generaciones salgan a luchar y defender los derechos sociales que históricamente se han ganado. Es necesaria la voluntad de movilización y lucha; una estrategia alternativa, que entienda y haga suyas las nuevas e históricas luchas obreras, juveniles y populares, a través de una organización marxista y revolucionaria. No hay movimiento político y social que empiece desde cero, por lo que es entonces de enorme importancia comprender, reflexionar y aprender de las experiencias previas.

¡Somos parte de una tradición de lucha y de resistencia!

PRONUNCIAMIENTO DE LA ASAMBLEA FEMINISTA DE LA ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA

En la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) nos unimos a la lucha frente a la situación que viven las mujeres hoy día. Somos conscientes de la existencia de una estructura que nos oprime, queremos hacerla visible, desentrañar sus mecanismos: destruirla, creemos que es absolutamente necesario: vive el patriarcado o vivimos nosotras. Porque pretenden apropiarse de nuestros cuerpos en las calles, en nuestros lugares de trabajo y en las escuelas. Porque en ningún rincón nos encontramos seguras ó tranquilas; nos desaparecen del espacio público y en el privado se nos asesina. Feminicidios, señoras y señores, no crímenes pasionales. Nos están violentando sistemáticamente por ser mujeres.

Porque en las instituciones, incluyendo la nuestra, ante un caso de violencia de género sólo se nos ofrece la ilusión de un “protocolo”. Ilusión, sí, por deficiente, inútil o incluso inexistente, continuando y fomentando así el ciclo de la violencia y la impunidad.

Porque se nos ha obligado a ser madres y nos han encarcelado cuando decidimos no serlo. Porque claro, ¿a quién se le ocurre que mi cuerpo es mío y no del Estado? O de mi pareja, o de ese ente imaginario en mi útero, que parece tener más agencia que yo sobre mi cuerpo.
Porque se nos ha dicho hasta el cansancio: “este es tu lugar y de aquí no te mueves”, “este es tu papel y estás obligada a seguirlo al pie de la letra, ni un paso fuera”. “Fue tu culpa”. “Tu falda era muy corta”. “Estabas borracha”. “Ibas sola”. “No te creo”. “Eran puros hombres, ¿qué esperabas?”. “No fue para tanto”. Miles de formas de justificarlos, nuestras voces se callan, se humillan, se desvalorizan. Estamos hartas.

Porque vivimos una doble opresión: la de clase y la de género. La revolución será también feminista. Hoy elegimos conquistar el espacio público/político del cual se nos ha vetado históricamente.
Hoy elijo ausentarme de mis espacios cotidianos para encontrarme con otras, para tejer lazos de sororidad y gritar a una sola voz: ¡NI UNA MENOS!
Mujer: Te queremos libre, te queremos viva.

ASAMBLEA FEMINISTA – ENAH

Luchar, Vencer!