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Pronunciamiento de Rosas Rojas en el Homenaje al Grupo Ácratas

Un saludo combativo desde todas las Rosas Rojas a todas las compañeras y compañeros que están el día de hoy aquí en este evento de homenaje al primer grupo de mujeres lesbianas Feministas en México; gracias a Yan María por la invitación.

Mi nombre es shahin corona y estaré dando mi participación a continuación desde Rosas Rojas. Nosotras debido a nuestra edad no conocimos al grupo Ácratas activo, ni tampoco a Marcela Olavarrieta su fundadora.

Sin embargo conocemos parte de su historia y principios políticos y métodos de lucha, gracias a la compañera Yan María, quien ha realizado la labor histórica de mantener vivos los principios lesbofeministas a través de la transmisión oral, escrita y práctica; lo cual es muy importante, y agradecemos mucho, más hoy en día, ante la embestida neoliberal posmoderna que retoma los principios políticos y los tergiversa.

Al grado que muchas de nosotras cuando escuchamos la palabra lesbiana, lo primero que nos viene a la mente,es una relación sexo- genital, afectiva entre mujeres, y no un amor político entre mujeres, una construcción amorosa por un proyecto político que logré la emancipación de las mujeres y que logré romper la dependencia histórica que nos ha impuesto hacia los hombres a través de la instauración del patriarcado.

Las Rosas Rojas hemos conocido parte de esa historia y retomando principios y métodos del lebosfeminismo; estamos convencidas de que es importante reconocer el valor, honestidad y principios éticos de las compañeras de Ácratas así como su militancia, ya que eran mujeres que realmente realizaban sus acciones con la firme convicción de transformar las condiciones de vida de las mujeres, dieron la vida en eso y estaban convencidas de que el cambio era posible; ahora nos encontramos en un momento en que hay una lucha ideológica fuerte, hacia la militancia, los ideales y al compromiso político. 

Estamos en una fase del avance del movimiento de mujeres, que ha logrado conquistas en los últimos días, pero por otro lado también ha habido una cooptación del movimiento feminista, a través de las instituciones gubernamentales y asociaciones civiles, partidos políticos y fondos internacionales.

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Ahora nos encontramos con diferentes corrientes políticas feministas; feminismo de derecha, pro capiltalista, burgués, feminismo hetero-patriarcal, anarquista, posmoderno y socialista.

Ante ello nosotras estamos convencidas de que tener principios políticos, éticos y una responsabilidad y compromiso a través de al militancia es necesario; por lo tanto se vuelve un imperativo ético y político recuperarlos, así como la indepencia política del movimiento de mujeres. Adecuando todos ellos a las nuevas situaciones que han surgido en el movimiento de mujeres, por su puesto.

Rosas Rojas reinvindica un feminismo socialista, con perspectiva de clase y con una tradición y métodos de lucha de la izquierda revolucionaria, que en primera instancia pudiera parecer que no tenemos nada de confluencia con el movimiento anarquista, corriente política a la que pertenecían las compañeras de Acratas, sin embargo como lo he comentado anterirormente reconocermos principios, métodos, perspectivas de lucha y su importancia histórica, la cual es digna de no olvidarse y estar viva a traves de la memoria, y a través de la puesta a la práctica por cada una de nostras.

Nosotras reinvindicamos los espacios de trabajos propios de las mujeres, pero también debido a nuestra perpectiva socialista reinvindicamos espacios mixtos y de confluencia con los compañeros de la clase explotada, ya que este sistema capitalista se sostiene de la explotación y opresión, de la clase trabajadora tanto mujeres como hombres, sin embargo también reconocemos que existe una opresión explotación que los hombres de la clase trabajadora no viven y por tanto los espacios sólo de mujeres son necesarios.

Sin embargo a pesar de que reinvindicamos espacios mixtos, respetamos a las compañeras que por decisión y perspectiva sólo trabajan con mujeres, respetamos y podemos trabajar también con ellas, no tenemos una lucha ferrea con espacios separatistas, somos conscientes de que esos espacios son necesarios y las Rosas Rojas también tenemos nuestros propio espacio.

Nosotras reconocemos en el movimiento lesbofeminista a compañeras comprometidas, las reconocemos como aliadas en esta fuerta lucha contra el patriarcado, y el capitalismo, reconocemos una claridad política en cuanto a que la lucha feminista que reinvindicamos y construimos es por las mujeres explotadas y oprimidas; No por las mujeres explotadas; por eso nos pronunciamos firmemente por la integración del lebofeminismo como parte integral de la lucha feminista, decimos ni una lucha lesbofeminista aislada más y rechazamos la incorporación del lesbofeminismo como parte de la llamada “diversidad sexual”, en la que una parte de esta, se ha caracterizado por invisibilizar a las mujeres y a la lucha lesbofeminista.

¡Por la recuperación del movimiento lesbofeminista como parte integral del feminismo!
¡El lesbofeminismo no ha muerto!

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Exitoso el Primer campamento Feminista de Rosas Rojas

El pasado 11 y 12 de noviembre Rosas Rojas llevó a cabo su Primer Campamento Feminista interno; en el que a través de talleres y mesas de discusión adquirimos claridad teórica, política y organizativa para intervenir desde una perspectiva que represente los intereses de las mujeres explotadas y oprimidas en el escenario nacional de violencia y explotación que viven a diario millones de mujeres, con el objetivo de transformar decididamente esta situación.
La opresión histórica de las mujeres
Durante la primer día de actividades revisamos las bases marxistas que explican el origen de la opresión histórica de las mujeres; la mitad de la humanidad y por qué sigue permaneciendo hasta nuestros días.
Clarificamos conceptos clave para nuestra formación dentro del feminismo socialista con la intención de realizar una mejor caracterización de la realidad social, política y económica que vivimos y encontrar a los responsables de la explotación y opresión a la que estamos sometidas. Repasamos los conceptos de Estado, Gobierno, Lucha de clases, Clases Sociales, Régimen, Patriarcado y Matriarcado entre otros.
Asimismo revisamos las principales corrientes del feminismo y la historia, avances y referentes actuales del feminismo en América Latina.
Por la noche realizamos una fogata y una convivencia en la que compartimos momentos en los que nos hemos sentido violentadas y que hicimos frente a esa situación. También discutimos medidas de seguridad colectiva que llevaremos a cabo para hacernos sentir seguras, acompañadas y estrechar lazos personales entre nosotras.
La Explotación y la opresión de la Mujer
En el segundo día de actividades revisamos las bases materiales sobre las que está fundada la explotación y la opresión de las mujeres así como la división sexual del trabajo, conceptos que nos ayudan a entender de manera estructural por qué la mujer no tiene valor social en esta este sistema capitalista patriarcal, lo que hace tan fácil asesinar a una mujer, tirarla a un lote baldío y que no pase nada. Posteriormente la compañera Yan María, destacada activista social y lesbofeminista socialista, impartió el taller de Lesbianismo y sexualidad en el que explicó que el lesbianismo no es una cuestión sexo-genital sino una posición política. El lesbianismo “NO es sexo entre mujeres”, es el “ amor político entre mujeres”, que busca entre otras cosas la total independencia económica y afectiva de las mujeres de los hombres.
Por último se realizó el taller contra la triple opresión de las mujeres indígenas en el que se abordaron las bases que sustenta la explotación y opresión de las mujeres indígenas, ya que son explotadas por vender su fuerza de trabajo en condiciones laborales deplorables, por ser indígenas y ser mujeres.
¡Apoyamos a Marichuy!
Para concluir este punto discutimos más a fondo la propuesta de la Vocera indígena de Gobierno por el CNI y el CIG en el marco de la Carta de simpatía que hicimos pública hace unas semanas ante ese proceso. Determinamos mantener una fuerte comunicación con los miembros del CNI y CIG para apoyarlos en la recolección de firmas y todo el proceso de registro de María de Jesús Patricio Martínez.
Otro de los acuerdos fue participar en las jornadas de lucha en el marco del 25 de noviembre, día internacional contra la violencia hacia la mujer, Rosas Rojas junto con la Juventud Revolucionaria realizaremos una actividad política cultural en el Anexo de ingeniería de la UNAM, con la intención de sensibilizar a la comunidad universitaria acerca de la inseguridad y violencia que viven las mujeres y toda la comunidad universitaria en la máxima casa de estudios.
Te invitamos a que asistas y formes parte de esta actividad, y que estés pendiente de nuestras próximas acciones y nuestro siguiente campamento feminista que esta vez será abierto, espera próximamente la convocatoria.

Combativamente

Rosas Rojas

¡Las mujeres luchando y el mundo transformando!

 

EL LESBIANISMO COMO REBELIÓN DE LAS MUJERES

Yan María
La importancia política del lesbianismo feminista para el proyecto socialista radica en que representa los siguientes grandes aspectos:

– La rebelión histórica de las mujeres, la cual ha provocado su persecución y castigo hasta el punto del exterminio.
– La subversión de la mitad de la humanidad contra la explotación-opresión milenaria del patriarcado sobre las mujeres a través de los hombres.
– La posición política más radical de la lucha social contra el patriarcado (actualmente capitalista) como un sistema económico, político, social y cultural inhumano y depredador.
– La estrategia política más profunda para la eliminación de dicho sistema, a fin de poder edificar una nueva sociedad: el socialismo feminista o mejor dicho, el comunismo feminista.

El lesbianismo no es un asunto sexual, es un asunto político, de ninguna manera se puede reducir a “una práctica sexogenital” como lo conciben las mujeres homosexuales, gays o queer. Por lo tanto, el lesbianismo no puede abordarse desde la llamada diversidad sexual, sino desde la perspectiva de la economía política, particularmente desde la visión marxista de ésta.

Para definir al lesbianismo es indispensable entender previamente el desarrollo histórico de la explotación-opresión de las mujeres por los hombres, situados como agentes del sistema económico político patriarcal. Porque antes que todo, las lesbianas son mujeres y las lesbianas feministas son mujeres conscientes y actuantes políticamente con su profunda capacidad de transformación social.

El papel histórico de la mujer ha estado sometido por casi cinco mil años, reducido en la generalidad a ser madre o esposa, eufemismos que disfrazan los verdaderos roles de esclavas, siervas, vasallas, sirvientas y subordinadas, relaciones de explotación-opresión que se pueden dar gracias a la dependencia económica de las mujeres hacia los hombres, trasladando esa condición desfavorable al ámbito político, social y cultural. En todo este proceso, las instituciones del matrimonio, concubinato, maternidad, heterosexualidad, coito, monogamia, feminidad, familia, prostitución, cuidados, trabajo doméstico, doble jornada de trabajo, etc. tienen un papel importante como perpetradoras del sistema patriarcal-capitalista. En este contexto, el lesbianismo se presenta como una rebelión integral contra la imposición de todas estas instituciones.

Al entender dicha opresión histórica, se puede comprender la razón de la persecución, así como la salvaje represión, de aquellas mujeres rebeldes contra su esclavitud. La forma de llevarlo a cabo se ha dado de diferentes formas: el encerramiento en el hogar, gineceo o harem; el tapamiento del cuerpo con el shador o velo; la feminidad como inhabilitación del desarrollo físico y mental; la reducción de los pies y extirpación del clítoris; el sometimiento al matrimonio arreglado, forzado o de niñas con adultos; la prostitución como única forma de vida y la trata; la violencia, hostigamiento, acoso intra y extra domésticos; la violación sexual dentro y fuera del hogar; el incesto, proxenetismo y pornografía; el botín de guerra; hasta la lapidación, el satí, la matanza de amazonas, la quema de brujas y el femicidio, etc. La manera de luchar por la abolición de dicha esclavitud es a través de “el amor entre mujeres” como alianza política (no del “sexo entre ellas” u homosexualidad femenina).

Cabe mencionar que la lucha de las lesbianas feministas de ninguna manera se dirige en contra de los hombres en particular, sino en contra del sistema patriarcal y sus fusiones con el sistema económico-político, que en conjunto crean relaciones de explotación y sometimiento de las mujeres. También existe el lesbiansmo anarquista separatista; otra corriente que considera como enemigos a los hombres en particular.

En los años 70´s, las feministas radicales hablaron de “amor entre mujeres” o la lesbianización de las mujeres. Esto no se referían a “sexo entre mujeres”, sino a lograr la independencia total de las mujeres respecto a los hombres; no solo económica y política, también social, cultural, emocional, sexual y espiritual. Se advierte que desde los años 2000, el neopatriarcado ha degenerado al feminismo. Asimismo le ha sucedido al propio lesbianismo, el cual se ha visto secuestrado por las mafias mercenarias de la diversidad sexual, por agentes del gobierno y empresas capitalistas.

El objetivo del lesbianismo feminista es colocar a mujeres y hombres en un nivel horizontal, democrático y no subordinado. Sólo así se podrá llegar a una relación de paridad (no de igualdad porque nunca podrán ser iguales) y de colaboración mutua que supere positivamente las relaciones de dependencia, de superioridad machistas/hembristas, de dominio, de explotación en aras de una sociedad justa y equitativa a la que nosotras llamamos socialismo o comunismo feminista antiimperialista, anticlasista, antirracista y antiecocida.