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RESCATEMOS EL CARÁCTER SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD

QUE EL RECTOR SE SIENTE A DISCUTIR

El servicio social es una actividad esencial en la formación del estudiante universitario, abarca desde la formación individual mientras ésta retribuye a la sociedad civil; en palabras de la UNAM, el objetivo a alcanzar con la inserción del alumno fuera del aula de clases, es: “ Impulsar el desarrollo profesional y humano del pasante mediante el compromiso social, activo y solidario en la solución de problemas o necesidades del país a través de actitudes cívicas, críticas y propositivas en favor de la consolidación de cuadros de excelencia humana como base para un futuro próspero de la nación.” Bajo este esquema, la universidad tendría que proporcionar una gama amplia de programas sociales que contribuyan al desarrollo científico, médico y social de la clase trabajadora mexicana, la cual, mediante el pago de impuestos, es la principal fuente de financiamiento de la universidad.

Tomando en cuenta lo ya mencionado, nos vemos en la necesidad de preguntar, ¿Históricamente se logra el objetivo del servicio social? La realidad nos muestra una cara muy diferente a la planteada actualmente, un gran porcentaje de los programas están orientados al sector privado, empresas transnacionales o instituciones públicas que incluyen únicamente el área urbana del país; los alumnos fungen tareas que no contribuyen a su formación integral dentro del estrato social, en cambio, se encaminan más al actuar como un empleado sin sueldo. Ante esto, las empresas transnacionales ven una oportunidad enorme para el uso de estudiantes que tienen como objetivo el adquirir “experiencia “o un puesto de trabajo dentro de las empresas, la cuales no responden a las necesidades del país, la clase trabajadora o las zonas más precarias del territorio nacional. Hoy por hoy, la universidad cuenta con escasos programas que den una respuesta a las necesidades del país y que abarquen de una forma integral a sus estudiantes; evidenciando cual es el posicionamiento que ha tomado el actual rector, priorizando el sector privado y extranjero omitiendo el carácter social que históricamente ha adquirido la universidad. Sin perder de vista esto, desde la Juventud Revolucionaria hacemos resaltar la importancia de retomar la consigna de un servicio social del pueblo para el pueblo, a partir de una actividad multidisciplinaria y que responda a las necesidades expresadas desde el seno de las comunidades más precarias y olvidadas del país. Ante este panorama, la Brigada Multidisciplinaria de Apoyo a las Comunidades de México, en su vigésima segunda edición, partió hacia la montaña alta de Guerrero, el día 3 de enero del 2018 para desarrollar en once días un trabajo en conjunto con las personas de las comunidades de Xalpatlahuac, Tototepec, Xalatzala, Zacatipa y Tlacotla, abarcando tres ejes principales; salud, educación e infraestructura rural. Los resultados de las actividades desarrolladas en las comunidades son los siguientes:

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Xalatzala:

-Desarrollo Infantil: El objetivo del proyecto consistió en fortalecer los espacios ya existentes con la población infantil, a través de la construcción e intercambio de conocimientos entorno a los ejes de fomento a la lectura, escritura y cuidado del medio ambiente. Con el fin de alcanzar dicho objetivo, se llevaron a cabo 8 sesiones de aproximadamente una hora y media, realizando actividades como: juegos, canciones, obras teatrales y cuentos, para tratar temas relacionados con los ejes antes mencionados. Se contó con la asistencia de 25 niños y niñas en promedio por sesión.

-Bibliotecas Comunitarias: Se realizó un monitoreo amplio dentro de la comunidad para identificar los huacales de la lectura aún activos, resultando cuatro de ellos, a los que se les dejó material nuevo y también se rotaron libros entre huacales para que exista un nuevo acervo disponible para las personas que piden los préstamos. Se retomó la relación que quedó pendiente en la edición pasada con las instituciones educativas dentro de la comunidad y se instalaron cuatro nuevos huacales. Se visitó la secundaria de la comunidad para hacer una donación de libros con contenido más específico para este nivel educativo. De igual forma, se apoyó con el material de la biblioteca de una de las primarias y se entabló una relación mucho más estrecha con los profesores de ésta.

-Salud dental: Se brindo atención a 34 pacientes, abordando la promoción y prevención de la salud bucal, entre los cuales los tratamientos con mayor índice de realización fueron; raspado y curetaje, profilaxis y técnica de cepillado, logrando dos importantes objetivos, la conciencia sobre la importancia de la salud bucal y la continuidad en los tratamientos en pacientes asistentes de ediciones pasadas.

-Veterinaria: La atención se brindó a 150 especies aproximadamente, cubriendo procedimientos como la desparasitación de cerdos, cabras, perros, gatos y vacas además de la administración de vitaminas y complementos. Se realizaron 3 castraciones y la elaboración de carnets para cada uno de los pacientes atendidos con el objetivo de dejar un registro del tipo de intervención que se le realizo. Finalmente se realizó una plática en el espacio brindado por una de las primarias para hablar sobre prevención de enfermedades y cuidados adecuados hacia los animales de la comunidad en complemento con el Proyecto de agroecología. –Agroecología: Se realizó un monitoreo general de los huertos comunitarios aún existentes dentro de la comunidad, se restauraron dos de ellos y se les agregó nuevas plantas, uno más al que se le dio seguimiento y el cuarto huerto consistió en la instalación dentro de un espacio de doble A que existe dentro de la comunidad. De igual forma, se realizaron visitas a los campos de dos personas con las que el proyecto ya había iniciado relación, se siguió la observación sobre sus formas de cultivo, con la ayuda de una guía previamente construida. Se realizó un taller sobre la construcción de bokashi, con una respuesta favorable.

-Infraestructura rural :El proyecto realizo el mapa de la comunidad de Xalatzala para dar continuidad a la geolocalización de todas las estufas ahorradoras de leña .Los resultados finales del proyecto durante esta brigada nos dicen que dentro de las 7 colonias reconocidas de Xalatzala se encuentran 20 usuarias de estufas de leña de las cuales la mayoría se encuentra en la colonia centro,2 usuarias son primerizas con esta tecnología pues estas 2 estufas xalpanecas se construyeron en la reciente edición de Enero.

Zacatipa:

-Agroecología: Se rescataron dos de los huertos existentes y se construyó uno más, además de que se realizaron talleres con la vegetación que suele encontrase en las inmediaciones de la comunidad, en estos talleres hubo una asistencia de jóvenes adolescente por encima de la de las personas mayores. – Desarrollo infantil: Se llevó acabo la presentación de nuestro equipo en la ceremonia de la primaria y el kínder de la comunidad, las sesiones tuvieron un promedio de asistencia de entre 20 y 35 niños a los que se incentivó a generar el habito de la lectura y escritura, cuidado al medio ambiente y la no violencia. Nuestros asistentes participaron activamente en las actividades y gracias a eso el proyecto de bibliotecas comunitarias logro la gestión de dos nuevos huacales de la lectura en lugares claves para la comunidad, además de esto se hizo una donación de libros infantiles a las aulas del kínder para incrementar su material de trabajo.

-Infraestructura rural: se dedicó a hacer el mantenimiento de los instrumentos hechos en ediciones pasadas. al mismo tiempo se hicieron numerosas visitas a los habitantes para seguir generando sensibilización con el uso de la leña y las emisiones generadas.

Tlacotla:

-Agroecología: Se tuvo acercamiento a la primaria, donde se realizó un huerto comunitario en conjunto de docentes, personas de la comunidad y estudiantes, también se repartió material de bibliotecas en cada uno de los salones para el uso de los alumnos y apoyo para los profesores. Se realizaron talleres de jarabes, tinturas, pomadas y bokashi (abono natural). Se evaluaron los huertos de las ediciones anteriores (condiciones y funcionamiento).

-Desarrollo infantil: Las sesiones contaron con una asistencia que iba de 20 a 30 niños tocando temas a través de lecturas, obras de teatro, dibujos y fomentando la lectura y escritura, además de coloca un nuevo huacal de la lectura.

Tototepec:

-Infraestructura rural: Se realizo el monitoreo de 13 estufas ahorradoras de leña “xalpanecas” construidas en anteriores ediciones de la brigada, a través de la aplicación de un instrumento se evaluó el impacto del proyecto en la comunidad. También se llevó a cabo la construcción de una estufa ahorradora de leña en la colonia Barranca Azul, localizada en la periferia de la comunidad. Por último, se realizó la gestión de diversas construcciones para el mes de diciembre en el marco de la XXIII BMACM.

-Agroecología: Se llevaron a cabo dos talleres: el primero de abono natural impartido por Raymundo Castañeda Álvarez, habitante de la comunidad, tuvo una asistencia de 30 personas. El segundo de elaboración de pomadas, jarabes y tinturas con 18 participantes. También se aplicaron 11 entrevistas a campesinos originarios de Tototepec. Encontrando información sobre diversas formas de cultivo, de producción y la percepción de las personas respecto a las condiciones específicas del campo en el pueblo. Así como la colecta de plantas medicinales en Barraca Fría, acompañados de un habitante de la comunidad (Jesús Campos). Previamente se identificaron los nombres de las plantas con ayuda de una señora partera. Por otro lado, se evaluó el uso y conocimiento de los dos huertos comunitarios realizados en las ediciones pasadas. Por último, se llevó a cabo una actividad en el kínder de Tepeyac, con 26 niños en dos sesiones que consintieron en explicar la importancia de las plantas medicinales a través de la elaboración de un té y una pomada, así como la construcción colectiva de un huerto.

-Desarrollo Infantil: El proyecto de Desarrollo infantil tuvo el objetivo de reactivar los espacios de recreación disponibles para la población infantil, mediante la construcción e intercambio de conocimientos entorno a los temas de: fomento a la lectura y escritura, cuidado del medio ambiente y cuidado de la salud como temas principales; y secundariamente los temas de identidad cultural y arte. Se llevaron a cabo diversas actividades durante 8 días de aproximadamente 2 horas, con la asistencia promedio de 20 niños por sesión, en donde se realizaron juegos, canciones, obras teatrales, cuentos, leyendas y experimentos. Por último, se resalta el trabajo integral con el proyecto de bibliotecas comunitarias, donde se incentivó el uso de la biblioteca pública y con el proyecto de agroecología para impulsar el cuidado del ambiente mediante la siembra de platas.

-Bibliotecas Comunitarias: Se levantaron dos instrumentos para evaluar el impacto del huacal de la lectura y de la biblioteca comunitaria. El objetivo de los diagnósticos es obtener la información necesaria que posibilite la planificación de los objetivos del proyecto de bibliotecas comunitarias para la edición XXIII y que responda a las necesidades más primordiales de la biblioteca pública de Tototepec. Por último, fueron donados nuevos materiales al huacal de la lectura, se dejaron un total de 23 libros y revistas nuevas.

Xalpatlahuac: En esta comunidad se realizaron entrevista para la evaluación de los proyectos que se han realizado en esta comunidad, para conocer la incidencia de estos, además de la construcción de una estufa tipo rocket, y actividades del proyecto de desarrollo infantil con la asistencia de 50 niños, durante estas actividades se incorporaron algunas dinámicas para obtener la percepción de los niños para la evaluación.

La finalización de una edición más de la BMACM es el resultado de la determinación , organización y compromiso de los estudiantes que han decidido contraponerse a un esquema de servicio social orientado a cumplir tareas privadas; por más de 10 años hemos logrado realizar esta actividad con un presupuesto limitado, situación que la universidad no ha querido levantar con su presupuesto abundante, lo cual pone en evidencia las intenciones claras de los directivos de seguir bajo este esquema que responde a necesidades neo liberales, cuestionamos la falta de iniciativa de rectoría al no tener la intención para generar nuevos espacios de intervención con las comunidades. Desde la Juventud Revolucionaria exigimos al rector Graue Wiechers abrir un espacio para debatir sobre la recuperación del carácter social del servicio, discutir sobre los actuales actuales programas, ¿Cuáles son los espacios dónde se concentran?, las limitantes que se presentan al querer buscar una alternativa real para un servicio social y ¿por qué no se les apoya?

Súmate a esta iniciativa en tu escuela para recuperar un modelo de universidad-pueblo.

¡POR LA RECUPERACIÓN DEL VERDADERO SERVICIO SOCIAL!

¡POR UN SERVICIO SOCIAL DEL PUEBLO PARA EL PUEBLO!

¡SERVICIO A LA SOCIEDAD Y NO A LO TRANSNACIONAL!

¡LA BRIGADA VA!

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1ER JORNADA DE APOYO ANTE LOS SISMOS

Alfredo Herrera Valdivia, Leocadio Zarco Cinthya G.
Los sismos ocurridos en México en Septiembre del 2017 serán recordados por la población mexicana por su gran magnitud, las afectaciones a gran escala que dejó la falta de capacidad y de responsabilidad del estado para reaccionar ante circunstancias de desastre, pero ante todo por las miles de personas que salieron a las calles como gesto solidario. Las primeras afectaciones se vivieron el 7 de septiembre en Oaxaca y Chiapas, posteriormente el 19 de septiembre en la Ciudad De México, Morelos y Puebla; el 30 de septiembre el coordinador nacional de Protección Civil da a conocer el número de personas que perdieron la vida, la Ciudad de México registra el mayor número de decesos con 219, seguida del estado de Morelos con 74; Puebla con 45. Las acciones por parte del gobierno mexicano en rescate y apoyo han sido deficientes, las denuncias de los ciudadanos fueron constantes ante el uso de maquinaria en labores de rescate y ante el desvío de recursos por parte del gobernador Graco Ramírez, en Morelos.

El pueblo demostró que supera al Estado mexicano fácilmente, miles de personas salieron a las calles para romper con la indiferencia; sin ser la excepción los integrantes de la Juventud Revolucionaria y la Brigada Multidisciplinaria de Apoyo a las Comunidades de México, se dieron a la tarea de organizar jornadas de apoyo, con actividades específicas y abarcar los diferentes flancos. En el acopio realizado en el cubículo estudiantil de la facultad de ingeniería del 11 al 22 de septiembre, se logró recaudar herramientas y víveres que se trasladaron a la comunidad de Unión Hidalgo, Oaxaca, donde se entregó personalmente a las comunidades gracias a la colaboración con la Red de Solidaridad Binni Gubiña.

Ante el llamado de regreso a clases y a “la normalidad” del rector Graue Wiechers, la JR y estudiantes de las diversas facultades de Ciudad Universitaria, dimos una fuerte discusión en asambleas para aplazar las clases por lo menos una semana más y organizar distintas actividades con la fuerza, que sin duda fue fundamental en este desastre, la juventud y los estudiantes. El llamado del rector de la UNAM demostró una clara alineación con los intereses del gobierno federal y de la ciudad por sacar al pueblo de las calles, sin embargo las organizaciones y alumnos de la máxima casa de estudios mostraron su compromiso con la sociedad y regresar a las labores de apoyo a damnificados.

En este contexto se organizó una brigada como rechazo a la convocatoria de los funcionarios universitarios. La brigada se desarrolló en las comunidades de Amilcingo y San Miguel Tecuanipa pertenecientes a los estados de Morelos y Puebla, con miras a una participación prolongada se dio a la tarea de abarcar tres ejes de trabajo: apoyo psicológico, desarrollo infantil e infraestructura. Las tareas se orientaron al diagnóstico de las comunidades desde un enfoque multidisciplinario, los ejes de infraestructura y apoyo psicológico aplicaron los instrumentos del CENAPRED para evaluar las viviendas más afectadas, dando un respaldo a las comunidades entregándose la información a las autoridades correspondientes. Como parte del trabajo en el eje desarrollo infantil, las actividades se encaminaron a la asimilación y comprensión del sismo a través de estrategias y herramientas como juegos, lecturas y dibujos.

A pesar del llamado a la amnesia y a la “normalidad” por parte de las autoridade, el GAR, la JR, Rosas Rojas y la BMACM hacen el llamado a la organización y apoyo a las comunidades que siguen afectadas, reafirmando el papel protagónico que juega el pueblo ante la renuncia de labores por parte del estado mexicano y el papel que juegan los estudiantes y sus organizaciones por recuperar el compromiso de la universidad con la sociedad. También hacemos el llamado a denunciar a los culpables por los derrumbes de los edificios que colapsaron durante el sismo que se llevaron vidas con ellos.

Te invitamos a seguir nuestras redes para conocer más de las labores que la Juventud Revolucionaria y la BMACM están realizando, como la puesta en marcha de una gran campaña por la construcción de hogares emergentes para recuperar la estabilidad en comunidades de Morelos y Puebla.

¡Por una juventud organizada y consciente!

¡Porque sólo el pueblo puede salvar al pueblo!

Conoce más.
VIDEO: https://youtu.be/HXuB5XcEZB0
CAMPAÑA DE DONACIÓN: https://infrarural.com/2017/10/reconstruccion
Fb de la BMACM: http://www.facebook.com/LaBrigadaVa

UNAM ¿La universidad de la nación?

Ernesto Juárez y Melissa Vilchis

De nueva cuenta las autoridades universitarias proclaman a voz en cuello que la UNAM es “la universidad de la nación”, los recién ingresados a la universidad lucen calcomanías con este slogan, y pertenecer a la máxima casa de estudios continúa siendo un orgullo cada vez más desprovisto de obligaciones.

En el primero de los artículos de la ley orgánica de la universidad encontramos lo siguiente sobre nuestra institución,

“tiene por fines impartir educación superior para formar profesionistas, investigadores, profesores universitarios y técnicos útiles a la sociedad; organizar y realizar investigaciones, principalmente acerca de las condiciones y problemas nacionales, y extender con la mayor amplitud posible los beneficios de la cultura.”

La UNAM, al ser como se pregona, la universidad de la nación, es a ella a quien se debe, entendiendo como nación no sólo un sector minoritario de la población sino a todos aquellos que dentro de la gran diversidad conformamos la nación mexicana. Sin embargo desde hace años la UNAM ha emprendido una carrera alejándose del pueblo. A distintos niveles, a lo interno y externo, la universidad ha cambiado para volverse una institución hermética que cada vez permite menos el flujo del conocimiento y beneficios de ésta hacia el pueblo, de quien se nutre, de quien procede su solvencia económica. El ciclo que sería propio de una “universidad de la nación”, donde ésta, al ser beneficiaria se volviera a su vez benefactora, se percibe cada vez más desgastado y lo que se obtiene en la educación e investigación pagadas por el pueblo va a dar a otras manos, evidenciando que el extractivismo no está limitado a los recursos naturales. No ha sido casual por ejemplo que en camino a la rectoría Alcocer tratara convenios con empresas privadas para la generación de recursos humanos.

La universidad se ha erigido como una torre de marfil aislada, ajena, y esta postura de sus autoridades ha sido retomada por la comunidad. En hechos históricos, recientes, como lo acontecido con los normalistas de Ayotzinapa, y los maestros de la CNTE, las autoridades universitarias han optado por una supuesta neutralidad, sin embargo cuando es el sector empresarial privado el que llama, como en el caso de “Vibra México”, las autoridades rompen esta neutralidad y marchan con quienes perciben como sus aliados, a quienes al parecer reconocen como nación. Sin embargo, como Benedetti lo dijo hace años, las torres de marfil de los intelectuales resultan por fortuna no ser impermeables. Los hechos violentos ocurridos los últimos meses en la universidad evidencian que la UNAM y sus instalaciones no son un santuario ajeno a las problemáticas nacionales, es decir y con necesidad de redundar, la universidad no es ajena a las problemáticas y necesidades de la nación, y esto no es novedad,

“Todo el país vive una crisis de insolvencia, de falta de recursos para atender hasta a las necesidades más prioritarias; la UNAM es un microcosmos que refleja el macrocosmos de México en esta hora aciaga” (Pérez R, 1985).

Una serie de medidas ha dado un avance lento a la privación que no pudo concluirse en 1999; la tecnificación de los planes de estudio de distintas carreras que ha sido llevada a cabo con medidas paulatinas y enmascaradas o de manera más evidente, la generación de instalaciones suntuosas cuyo uso es de pago, el costo de los posgrados y de formas de titulación, cuyo acceso exige evidentemente cierto privilegio económico; las medidas de supuesta seguridad que van haciendo de las instalaciones universitarias cada vez menos accesibles y más hostiles para la organización de la comunidad. Ya se vivía después del 68, la necesidad de fragmentar, de imposibilitar o al menos entorpecer la organización: el cierre de cafeterías por ejemplo, que respondían a una necesidad básica de los universitarios, y que hasta hoy no ha sido resuelta, los universitarios, aún en su mayoría (pero no en su totalidad), provenientes de clases trabajadoras, no cuentan con el acceso a espacios adecuados para alimentarse, pero no sólo eso, con el cierre de los comedores hace décadas también se privaba a éstos de espacios organizativos naturales,

“Los comedores era donde se hacía la política estudiantil universitaria” (Olivares E, 2012).

La creación de ENES; (hoy FES), daba respuesta al problema de la sobrepoblación de Ciudad Universitaria pero también a una táctica política de fragmentación de la comunidad, previendo el riesgo de enfrentarse a un movimiento tan amplio como en 1968.

Es necesario hacer mención de estas medidas, pues cada una de ellas, y otras que no hemos abordado aquí, han creado el contexto en el que se han desarrollado miles de universitarios. Las condiciones mencionadas han sido caldo de cultivo para generaciones de universitarios acríticos, en quienes los lazos con la nación, la verdadera nación, están cada vez más desdibujados, y con ello, su responsabilidad para con el pueblo es cada vez menos evidente. Muchos de los universitarios, provenientes de clases medias y bajas, ven en la universidad únicamente el medio para alcanzar la llamada “movilidad social”, cada vez menos real: buscan a través de la formación universitaria asegurar su acceso al campo laboral, al cual probablemente una buena parte accederá, sin embargo en condiciones crecientemente precarias y dejando en el camino una deuda sin saldar con el pueblo, de la cual muchas veces ni siquiera se es consciente. Ahora, dentro de la universidad va en aumento el ingreso alumnos provenientes de estratos socioeconómicos más altos; 19.4% de los estudiantes que ingresan por bachilleratos de la UNAM y 22.4% por examen de licenciatura, provienen de instituciones secundarias privadas. El incremento de dicha población, conlleva por obvias razones el decremento del ingreso a la universidad de jóvenes provenientes de las clases medias y bajas. La falsa idea del derecho igualitario al acceso a la educación se evidencia. Aquí, no todas las clases poseen las condiciones para acceder a la educación universitaria, siendo que sus prioridades son cubrir necesidades inmediatas o como efecto de la privación cultural propia de su clase, no cuentan con las mismas herramientas para superar los filtros de acceso, es decir, se compite en terreno desigual. Y como resultado nos encontramos con una paradoja alarmante: el pueblo pobre, que es la mayoría de los que conforman la nación, paga el estudio de los hijos de una minoría. Parece que aquí empata la noción de nación de las autoridades universitarias que pactan con la clase alta del país, donde el modelo de universidad a desarrollar es uno elitista y clasista, que cierra las puertas de entrada a las clases que pagan su existencia e imposibilita que el conocimiento que dentro de ella se desarrolla retorne a quien se debería.

Bajo este contexto social generalizado de un creciente individualismo y poca participación colectiva, se vuelve cada vez más necesaria la creación de espacios dentro de la Universidad en donde los alumnos tengamos la oportunidad de compartir saberes y críticas hacia lo que en nuestro entorno acontece y así participar conscientemente, con el objetivo (olvidado por muchos) de ser útiles a la sociedad y lograr cambios positivos.

Si bien es cierto que las autoridades de la UNAM se esfuerzan por aumentar el cierre de espacios de vinculación entre la comunidad universitaria, y que una gran cantidad de alumnos se muestra apática o indiferente ante las acciones colectivas para la defensa de dichos espacios, o respecto a sucesos históricos, políticos y culturales, es verdad también que diferentes organizaciones estudiantiles permanecen resistiendo y legitimando su trabajo colectivo mediante la suma de nuevos miembros y el acercamiento con la sociedad. Como parte de dichas organizaciones, el Grupo de Acción Revolucionaria, con sus sectores Rosas Rojas y Juventud Revolucionaria, propone durante los periodos semestrales una serie de talleres de formación política que refuerzan el conocimiento teórico de los estudiantes y que permiten la sensibilización las diversas realidades que nos rodean, así como el análisis de los múltiples acontecimientos que a diario perturban la vida económica, social, política, educativa y cultural del país, buscando fomentar la generación constante de una consciencia crítica y e clase. Desde nuestra formación como grupo siempre hemos reivindicado la defensa de una educación pública, democrática y de masas a todos los niveles educativos y justo es partiendo de esa responsabilidad que como estudiantes tenemos con el pueblo que paga impuestos y con ello, tal vez sin tenerlo muy consciente, paga nuestra educación en la universidad, es que desde hace más de diez años se ha ido consolidando una de las actividades más significativas del GAR: la Brigada Multidisciplinaria de Apoyo a las Comunidades de México, la cual es impulsada por el trabajo voluntario de estudiantes y egresados de diversas instituciones académicas y de distintas áreas de conocimiento. Su objetivo es llegar a las comunidades marginadas del país y lograr poco a poco, junto a los habitantes de cada entidad, el desarrollo de herramientas que les permitan mejorar problemáticas comunes y específicas, las cuales se han mantenido o acrecentado debido a la condición de marginación y opresión que por años han tenido. A través de proyectos que promueven la salud humana y veterinaria, la educación y el uso sustentable de recursos naturales, actualmente la brigada en crecimiento constante trabaja con un equipo de cien voluntarios, dos veces al año durante dos semanas, en comunidades de diversos estados, Tabasco, Chiapas y ahora en Guerrero.

Frente a las actuales acciones restrictivas que se viven no sólo en Ciudad Universitaria sino en cada una de las sedes educativas de la UNAM; ante la insistencia de los directivos por modificar los planes de estudio en beneficio de una educación técnica y desvinculada con las necesidades del pueblo; bajo la influencia de medios masivos de comunicación y de dinámicas culturales que cosifican, promueven el individualismo y consumismo, y que difunden una imagen negativa de las luchas colectivas, la defensa organizada de los espacios universitarios que nos permiten realizar actividades académicas, recreativas y organizativas es sumamente importante, por lo que los esfuerzos por vincularnos como estudiantes con más colegas y con la sociedad en general no deben perderse.

La UNAM sufre hoy día una crisis, como el resto del país, la parte más cruenta de esta crisis es que la “universidad de la nación”, cada vez lo es menos, es imprescindible, en defensa de una universidad del pueblo y para el pueblo, rescatar los vasos comunicantes que aún existen entre la nación y la universidad así como potencializar los que durante años han luchado por mantenerse. Hoy las palabras que Allende (1972) pronunció en la universidad de Guadalajara, retoman su vigencia y se hacen aún más urgentes:

“tengo la certeza de que la obligación patriótica de ustedes es trabajar en la provincia fundamentalmente, vinculada a las actividades económicas, mineras o actividades industriales o empresariales, o a las actividades agrícolas; la obligación del que estudió aquí es no olvidar que esta es una universidad del Estado que la pagan los contribuyentes, que en la inmensa mayoría de ellos son los trabajadores.”